

Antes de clarificar, es mejor dejar que el caldo se enfríe en la nevera y retirar la capa de grasa sólida de la superficie.

Batimos las claras ligeramente (solo hasta que espumen un poco, no a punto de nieve).

Es fundamental empezar con el caldo frío.

Vertemos las claras en el caldo frío y removemos bien.

Ponemos la olla a fuego medio-bajo y removemos constantemente hasta que el caldo empiece a calentarse (hasta 80 ºC).

Cuando veamos que empieza a formarse una costra blanca en la superficie (la balsa), apagamos el fuego, dejamos de remover y lo dejamos reposar.

Al cabo de un rato, se formará un pequeño agujero en medio.
Podemos ayudarnos a formar la balsa con una cuchara.

Con mucho cuidado y con la ayuda de una cucharón, vamos colando el caldo (con un colador de malla fina y paño fino humedecido).

8 raciones
250 g
* El % del valor diario (VD), indica cuánto contribuye un nutriente a la ingesta diaria, de un adulto medio (8400 kJ / 2000 kcal).