

Picamos el ajo en Brunoise (cuadrados de 1 a 3 milímetros de lado).

Cortemos el pimiento en Mirepoix, (cuadrados de 1-2 centímetros de lado).

Precalienta el horno a 180 °C con calor arriba y abajo.

Pelamos las patatas.

Y las Cortamos en rodajas de medio cm de grosor (ni muy finas para que no se deshagan, ni muy gruesas para que no queden crudas).

A mitad de cocción, si vemos que se secan demasiado, podemos añadir un chorrito más vino blanco o caldo.

Los últimos 5 minutos, subimos el horno a 200 °C (o ponemos el grill) para que las patatas se doren y queden crujientes.

Después de hornéalas 30 minutos, sacamos las patatas panaderas del horno.

Mientras se hacen las patatas limpiamos los chipirones, los secamos, y si son grandes los troceamos.


Lo que sí debes retirar siempre es la pluma (el cartílago transparente de dentro) y la boca.

Sujetamos el cuerpo con una mano y tiramos suavemente de los tentáculos con la otra.

En una sartén amplia con un buen chorro de aceite, póchala a fuego muy lento con un poco de sal.

Subimos un poco el fuego y añadimos los chipirones bien secos (si tienen agua, saltarán y se cocerán en lugar de dorarse).

Añadimos el vino blanco y dejamos que evapore el alcohol a fuego fuerte durante un par de minutos.

Bajamos el fuego, tapamos la sartén y dejamos cocinar unos 10 minutos.

Ajustamos de sal.

Añadimos pimienta negra recién molida.

Si nos gusta, espolvoreamos perejil por encima.

Servimos caliente junto con las patatas panaderas.

También podemos hacer esta receta sin patatas o con Arroz.

6 raciones
250 g
* El % del valor diario (VD), indica cuánto contribuye un nutriente a la ingesta diaria, de un adulto medio (8400 kJ / 2000 kcal).