

Calentamos la leche, en una olla grande, a 80-82 °C (antes de que hierva).

Y dejamos enfriar la leche a 40-42 °C.

Ponemos la leche templada en un bol.

Añadimos la leche en polvo y removemos bien.

Mezclamos suavemente el yogur natural con la leche tibia.

Incorporamos nuestra mezcla en frascos de vidrio.

Y los metemos en nuestra yogurtera entre 8 y 12 horas.

Una vez que el yogurt esté firme, lo ponemos en la nevera al menos por 4-6 horas.

En un cazo a fuego medio, colocamos el mango y la piña con el azúcar.
Y cocinamos por 10 -15 minutos, removiendo constantemente hasta que la fruta suelte su jugo y espese ligeramente y se forme una especie de mermelada ligera o compota.
Es fundamental que la mezcla alcance al menos los 80°C durante unos minutos para inactivar la bromelina de la piña.

Opción A: Yogur con fruta en el fondo:

Opción B: Mezclado de yogur y fruta:

Opción B: Mezclado de yogur y fruta:

Si no tenemos fruta fresca en casa, podemos utilizar mango y piña congelados con resultados increíbles.

12 raciones
150 g
* El % del valor diario (VD), indica cuánto contribuye un nutriente a la ingesta diaria, de un adulto medio (8400 kJ / 2000 kcal).