
En un tazón pequeño, mezclamos el tamarindo concentrado, la salsa de pescado, el azúcar moreno (o de palma), la salsa de soja y el chile triturado, removemos, hasta que el azúcar se disuelva por completo.

También podemos comprar la salsa pad thai.

Remojamos los fideos de arroz en agua tibia (no hirviendo) durante 10-20 minutos, o según las instrucciones del paquete, hasta que estén flexibles pero aún un poco firmes (al dente).

Calentamos a fuego alto el wok (o una sartén grande), con el aceite.
Añadimos el pollo y salteamos hasta que esté bien cocido y dorado (unos 3-4 minutos).
Retiramos el pollo y lo reservamos.

Si usamos tofu, freímos el tofu hasta que esté dorado.

En el mismo wok, salteamos ajo, la cebolla y la cebolleta durante unos 30 segundos, hasta que estén fragantes.

Empujamos el ajo y la cebolla hacia un lado del wok para hacer un hueco y vertemos los huevos batidos en el hueco y revuélvelos rápidamente hasta que cuajen (como un huevo revuelto).

Incorporamos el pollo y los fideos de arroz escurridos al wok.

Añadimos la salsa Pad Thai que preparamos sobre los fideos y salteamos vigorosamente durante 1-2 minutos para que los fideos se impregnen bien y absorban el color y el sabor de la salsa.

Servimos inmediatamente.
Decoramos cada plato con los cacahuetes picados y un gajo de lima para que cada comensal añada un chorrito de jugo antes de comer.

4 raciones
250 g
* El % del valor diario (VD), indica cuánto contribuye un nutriente a la ingesta diaria, de un adulto medio (8400 kJ / 2000 kcal).