Sacamos de la nevera un yogur natural, para que se atempere.
Ponemos nuestra leche pasteurizada en un cazo no caliente.
· La leche no pasteurizada puede contener gérmenes no deseado.
Calentamos el cazo con la leche, a fuego suave.
Removiendo de vez en cuando.
Y calentamos la leche fresca hasta 80-85 ºC (justo un poco antes de que empiece a hervir, una media hora aproximadamente).
Una vez alcanzada esta temperatura, lo apartamos del fuego y dejamos enfriar hasta alcanzar los 40-45 ºC (más o menos otra media hora).
Juntamos la leche (a 40 ºC) y el yogur (a temperatura ambiente), en un recipiente no metálico, y removemos bien para que se mezclen ambos productos.
Añadimos la leche en polvo y/o la inulina y seguimos removiendo.
Introducimos esta mezcla en los tarros de cristal limpios a temperatura ambiente.
Ponemos los frascos sin sus tapas, en la yogurtera y colocamos la tapa de la yogurtera.
Ponemos la tapa a la yogurtera y programamos la yogurtera a 40-45 ºC, durante 8-10 horas.
Pasado este tiempo, sacamos los tarros de la yogurtera y los tapamos (sin agitarlos) y dejamos que se atemperen un poco.
Metemos los tarros en la nevera, durante al menos por 24 horas (el yogur debe tener una temperatura como máximo de 10 ºC, antes de consumirlo).
Sacamos los yogures de la nevera.
Si nos gusta más dulce, opcionalmente podemos añadir un poco de azúcar.
También queda muy rico con un poco de miel.
O con frutas.
6 raciones
150 g
* El % del valor diario (VD), indica cuánto contribuye un nutriente a la ingesta diaria, de un adulto medio (8400 kJ / 2000 kcal).