
Precalentamos el horno a 240ºC.

Limpiamos el pavita y lo secamos muy bien.
- Es muy importante que la piel esté bien seca, para que quede crujiente, secar la pavita después de limpiarlo.
- Si vamos a rellenar la pavita, este es el momento.
- Depositar el pavo boca arriba, sobre una rejilla encima de una bandeja.

Pincelar con aceite de oliva.
- El aceite cornicabra es el más adecuado para la pavita.

Salpimentamos la pavita por dentro y por fuera.

Tapamos las pechugas del pavita con el beicon.

Esta técnica permite que la grasa del pavita al caer, deje las pechugas muy jugosas.

Bajamos la temperatura del horno a 180 ºC.
- Metemos la pavita en el horno.

Barnizamos con una brocha o jeringuilla de cocina la pavita cada 15 minutos, con el jugo que suelta.
- Al barnizar con la grasa, conseguimos que la piel quede crujiente y la carne jugosa.

La ultima media hora asamos la pavita, sin el beicon y subimos el horno a 230 ºC.
· Con esto conseguimos que la piel quede bien dorada y crujiente.

Para comprobar que el pavo esta hecho.
- Calcularemos unos 20 minutos por cada 1/2 kilo de pavita (para una pavita de 3 kilos unas 2 horas).
- Al pinchar un muslo saldrán los jugos claros, si son rojizos, lo dejaremos un rato más.
- El termómetro en el muslo deberá marcar 85 ºC.

Dejar reposar el pavo 30 minuto, antes de trinchar y servir.
- El reposo consigue que los jugos penetren en la carne de la pavita y quede aun más jugosa.

Ya es la hora de presumimos de nuestro asado!!!

Trinchamos y servimos.

8 raciones
150 g
* El % del valor diario (VD), indica cuánto contribuye un nutriente a la ingesta diaria, de un adulto medio (8400 kJ / 2000 kcal).