

Elegir un buen pan candeal, mejor “posado”.

Se trocea el pan en cubitos, el tamaño a gusto del oficiante.
- Yo los prefiero “tirando a generosos”.
- Esto se puede hacer la noche anterior, y se deja reposar en un recipiente tapado con un paño.

Se humedecen con un poco de agua y se revuelve para que se humedecen bien.

Mientras tanto en una sartén se fríen los ajos en el aceite y se reservan calientes.

Si se va añadir tocino, se fríe con los ajos.

Se echa el pan en un recipiente a propósito para el fuego y de tamaño suficiente para poderlas remover.
- Dicha sartén o cazuela es mejor que esté caliente.

Se va añadiendo el aceite y los ajos poco a poco.
- No se deja de remover.
- No se trata de freír el pan sino de cocerlo.

Casi al final se espolvorea la pimienta negra y el pimentón.

Si se va a utilizar chorizo se agrega en este momento.


0 raciones