

En un cazo, hervimos agua con sal y 3 cucharadas de vinagre, a fuego medio-alto (alrededor de 80°C), sin un hervor fuerte.

Rápidamente, echamos un huevo (previamente cascado en un cuenco pequeño) en el centro del vórtice.

Con una espumadera, retira el huevo del agua con cuidado.

Fundimos la mantequilla en un cazo, a fuego suave.

Colocamos las yemas en un bol (no metálico), con el agua (o vino blanco) , la sal y pimienta.

Colocamos el bol sobre una olla con agua hirviendo a fuego bajo (el agua no debe tocar la base del bol).

Salpimentamos y agregamos el zumo de limón las 2 cucharaditas de agua (o vino blanco),

Agregamos poco a poco, la mantequilla clarificada al bol de las yemas, sin dejar de batir hasta conseguir una crema homogénea.

Y terminamos de mezclar bien.

La salsa holandesa, debe ser lo suficientemente espesa como para cubrir la parte posterior de una cuchara (un punto conocido como "a nappe" en cocina), pero sin ser pesada o gomosa.

Cortamos rebanadas de pan transversalmente y las tostamos.

Seguidamente las untadas con mantequilla.

Ponemos 2 lonchas de salmón marinado o ahumado por tosta.

Y un huevo poche en cada pan.
rompiéndolo un poco, para que la yema empapa el salmón y el pan.

Añadimos la salsa holandesa por encina y espolvoreamos pimienta recién molida y eneldo (o cebollino).

Si queremos darle un toque de lujo, pondríamos un poco de trufa rallada por encima.

6 raciones
100 g
* El % del valor diario (VD), indica cuánto contribuye un nutriente a la ingesta diaria, de un adulto medio (8400 kJ / 2000 kcal).