

A la hora de cocinar los huevos debemos valorar que grado de cocción queremos en la yema de los huevos, no debemos olvidar que después de cocinar los huevos en agua, una vez que los envolvamos, volvemos a cocinarlos en aceite.

Una vez que los huevos están fríos, los pelamos con cuidado.

Pasamos el huevo cocido por harina antes de envolverlo en la carne.

Escogemos la carne que más te guste y pedimos a nuestro carnicero que te piquen la carne (a nosotros nos gusta 70% cerdo y 30% ternera).

En un bol mezclamos la carne con las hierbas aromáticas, sal y pimienta al gusto.

Separamos la carne picada en 4 porciones (cada una para envolver uno de los huevos).

Ponemos en un bol la harina y en otro el huevo batido.

Engrasamos las manos, estiramos una parte de la carne picada sobre una mano, ponemos un huevo en el centro y envolvemos hasta formar una bola.

Después, pasamos esas bolas de carne ya formada nuevamente por harina

Luego por huevo batido.

Y finalmente por el panko o el pan rallado.

Ponemos aceite en un cazo hondo (conviene que los huevos queden casi sumergidos) y calentamos a una temperatura media-alta (aproximadamente a 170 °C-180 °C).

Cuando el aceite está caliente freímos los huevos escoceses hasta que estén dorados, girando durante la cocción para que se doren parejos.

Retiramos a un plato con papel absorbente para eliminar el exceso de aceite.

La capa de carne no debe ser muy gruesa para que se cocine en poco tiempo durante la fritura.

Sirve los huevos escoceses templados, acompañados de unas patatas frita.

O con ensalada.

Normalmente acompañados de salsa de mostaza.

4 raciones
150 g
* El % del valor diario (VD), indica cuánto contribuye un nutriente a la ingesta diaria, de un adulto medio (8400 kJ / 2000 kcal).