
Separamos las flores frescas de lavanda, de sus tallos .

Ponemos la leche en un cazo junto con las flores de lavanda.

Añadimos el azúcar y calentamos sin llegar a ebullición.
- Antes de que rompa a hervir, apagamos el fuego, tapamos y dejándolo infusionar hasta que se atempere, unos 30 minutos.

Colamos la leche infusionada y refrigeramos hasta la mañana siguiente.
- Presionando suavemente las flores con una cuchara (para extraer todo su aroma y sabor) y después desechamos las flores.

Sacamos los huevos de la nevera.

Separamos las yemas de las claras.

Batimos las claras yemas con el azúcar, hasta que estén secas y rígidas.

Añadimos gradualmente el jarabe de arce y batimos hasta que la mezcla quede seca y esponjosa.

Añadimos una pizca pequeña de sal. y seguir batiendo.
- No pasarse con la sal.

Seguidamente añadimos la leche infusionada y colada, a las claras de huevo.

Si deseamos hacer el semifrío de color morado, añadimos en este momento el colorante y mezclamos.
- Si no tenemos color morado, mezclamos color rojo y azul, si queremos aclararlo, pondremos un poco de color blanco.

Ponemos la mezcla en un táper forrado de papel film y la llevamos al congelador.
- Hay que remover cada 20-30 minutas, para evitar que cristalice.
- Repetimos este proceso hasta que la preparación tenga la consistencia deseada.
- Lo forramos de papel film, para poder sacar mejor el semifrío.

Cortamos el semifrío con un chillo caliente y añadimos un poco de jarabe de arce por encima.

Podemos decorar el plato con unas flores de lavanda.

8 raciones
50 g
* El % del valor diario (VD), indica cuánto contribuye un nutriente a la ingesta diaria, de un adulto medio (8400 kJ / 2000 kcal).