
Mezclamos el agua, el aceite, la harina, semolina y la levadura.

Amasamos 10 minutos.

Añadimos la sal.
- Ponemos la sal al final para evitar que destruya la lavedura.

Amasamos 5 minutos más.
- Ahora estará suave y elástica la masa.

Lo metemos en un bol y aceitamos toda la superficie, tapamos con film de plástico y dejamos que leve unos 45 minutos.
- Aceitamos para que no se reseque la masa.

En este momento la masa habrá duplicado su volumen.

Extendemos bien la masa sobre una bandeja.
- También se puede forrar la bandeja con papel de horno, para que la focaccia no se pegue.
- Con ayuda de los dedeos extendemos la masa hasta los bordes (sin romper la masa).
- Ponemos 2 cucharadas de aceite sobre la masa.

Tapamos con papel film.
- Dejamos reposar en un lugar protegido de corrientes de aire durante unos 45 minutos.

Precalentamos el horno a 250 ºC.

Presionamos la masa con los dedos, para formar unos hoyos.

Añadimos unas 2 cucharadas sopera de aceite, sobre la superficie de la masa.
- Dejamos reposar el tercer levado unos 30 minutos más.

Ponemos las aceitunas sobre la masa e incorporamos la sal gruesa.
- Ponemos otras 2 cucharadas de aceite sobre la masa.
- Si nos gusta podemos poner pimientos rojos y cebollas.
- Las cebollas las pondremos a media cocción para evitar que se quemen.
- Introducimos enseguida la bandeja en el horno

Horneado a 220 ºC durante unos 25-30 minutos.
- La focaccia debe quedar con un tono marrón claro

Pincelamos aceite sobre la superficie de la focaccia caliente.

Dejar atemperar cobre una rejilla metálica.

Podemos cortar a cada uno con el aderezo que más le guste.

Servimos con un antispasto.

6 raciones
100 g
* El % del valor diario (VD), indica cuánto contribuye un nutriente a la ingesta diaria, de un adulto medio (8400 kJ / 2000 kcal).