
Pelamos y picamos los ajos y la cebolla.

En un perol grande freímos la cebolla y el ajo, con un poco de aceite y la mantequilla, durante unos 5-10 minutos.

Añadimos el perejil fresco picado.

A los 5 minutos se añadimos la harina.
- Mejor pasada por el tamiz, para que no forme grumos.

Damos vueltas para que se integre bien la harina, durante unos minutos.

Incorporamos la leche caliente, poco a poco.

Cocemos, a fuego suave, dando vueltas.

Removemos constantemente con la espátula hasta que la bechamel espese (unos 10 minutos).

Picamos finamente los trozos de bacalao (sin piel, ni espinas) y lo añadimos a la bechamel, dando vueltas para que se mezcle todo bien, durante 3-4 minutos.

Seguidamente incorporamos la sal y la pimienta.

Y algo de nuez moscada rallada (opcional).

Dejamos enfriar en la nevera tapadas con papel film (un mínimo de 4 horas, mejor toda la noche).

Ponemos la harina en un bol y en otro batimos los huevos.

Formamos unas croquetas con ayuda de una cuchara o sacabolas de helado.

Y las rebozamos en harina.
- Si no queremos queremos que se rompan al freírlas podemos rebozarlas primero por harina.

Luego las pasamos por el huevo batido.

Y seguidamente por pan rallado.

Volvemos a meter las croquetas en la nevera tapadas.
- Esto es importante para que no se rompan al freírlas y queden crujientes.

Se fríen las croquetas en abundante en abundante aceite caliente.
- Si el aceite está muy caliente se quemarán por fuera pero quedaran frías por dentro.
- Pero si esta el aceite frio, absorberá mucho aceite y se romperán.

Las retiramos con una espumadera y las llevamos a un plato con papel de cocina para que se absorba el exceso de grasa.

Están estupendas!!!

6 raciones
100 g
* El % del valor diario (VD), indica cuánto contribuye un nutriente a la ingesta diaria, de un adulto medio (8400 kJ / 2000 kcal).