

Pelamos y cortamos la cebolla en brunoise.

También el ajo.

Rallamos una lima.

Y reservamos.

Exprimimos la otra lima y reservamos la mitad del zumo.

Quitamos las cabezas de los langostinos.

Los pelamos.

Y les quitamos el intestino de los langostinos.
Hacemos un pequeño corte superficial en el lomo con una puntilla.
Sacamos los intestinos con unas pinza, tirando hacia arriba con cuidado para extraerlo entero.

Los partimos en trozos pequeños.

Sofreímos ligeramente los langostinos con un chorrito de aceite de oliva y un poco de la mantequilla y reservamos.

En la misma sartén a fuego medio-bajo, derretimos la mantequilla junto con el aceite.

Sofreímos el ajo picado durante un minuto, sin que tome color.

Añadimos la nata.

Incorporamos el zumo de media lima.

Justo antes de que la pasta esté lista, añadimos un poco del agua de cocción de la pasta y pimienta recién molida a la sartén.

Cuando la salsa este lista, sacamos los capellini de su embalaje.

Ponemos abundante agua a hervir con bastante sal.

Añadimos los Capellini al agua hirviendo,

En cuanto recuperen el hervor, contamos 2-3 minutos (según indique el fabricante).

Escurrimos la pasta y la ponemos en una fuente de servir.

Agregamos la salsa de lima a los Capellini.

Removemos.

Agregamos los langostinos y la ralladura de lima.

Para esta versión con langostinos, te recomiendo añadir un toque de perejil fresco, albahaca o eneldo.

¡Ojo con la sal! Como la pasta ya lleva sal y la mantequilla puede tener algo, prueba la salsa antes de añadir más; el ácido de la lima engaña al paladar y potencia los sabores.

Servir caliente.

4 raciones
150 g
* El % del valor diario (VD), indica cuánto contribuye un nutriente a la ingesta diaria, de un adulto medio (8400 kJ / 2000 kcal).