
Lo mejor para preparar esta receta es comprar las migas de bacalao en salazón, que son los recortes de piezas más grandes del bacalao. - Esta receta no se hace con bacalao seco.

Para desalar el bacalao lo pasamos por el grifo de agua fría, para quitarle la sal superficial y luego lo cubrimos con abundante agua fría. - Si usamos trozos son grandes los desalaremos durante 48 horas, con cambios de agua cada 6 horas. - Si usamos trozos más pequeños, los desalaremos durante 36 horas, con cambios de agua cada 8 horas. - Las migas de bacalao suelen desalarse durante 3 horas con un cambio de agua en mitad del proceso. Mientras desalamos el bacalao, este debe estar en el frigorífico.

Escurrimos el bacalao y secamos con un paño limpio. Lo desmenuzamos en trozos pequeños. - Debemos mirar para quitar alguna espina que pudiese quedar en el bacalao.

Cortamos la cebolla en juliana (en tiritas finas). - Salpimentamos.

Pelamos las patatas, lavamos, las secamos y las cortamos las patatas en cerilla (patatas paja). - Las podemos rallar con una mandolina y si no tenemos una, podemos cortarlas con un cuchillo en trozos alargados y muy finitos. - La ponemos en agua fría y las lavamos varias veces para que suelten todo el almidón posible, para que no se peguen ni oscurezcan al freírlas. - Secamos con papel de cocina antes de freír para que no nos salte en el aceite.

Picamos el perejil y reservamos.

Partimos las aceitunas en cuartos, para la decoración final del plato.

Batimos ligeramente los huevos y reservamos.

Freímos las patatas paja en abundante aceite de oliva virgen extra, muy caliente, hasta que nos queden un poco doradas y crujientes. Reservamos sobre papel de cocina.

Pochamos la cebolla hasta que queden transparentes y reservamos.

Se quita un poco de aceite de la sartén y añadimos el bacalao y freímos sin que se doren y se reservan.

En este momento añadimos al bacalao, la cebolla, las patatas paja y los huevos batidos.

Removemos suavemente, con fuego medio-bajo, con una cuchara de madera, durante 2-3 minutos hasta que el huevo vaya cuajando. - Nos debe quedar cremoso, si vemos que nos queda muy seco, podemos añadir una cucharadita nata para cocinar (15-18% MG). - Las patatas deben quedar un poco crujientes.

Probamos de sal y añadimos sal en escamas, si es preciso. - Hay que tener mucho cuidado de no pasarnos.

Disponemos el revuelto caliente sobre la fuente, en la que lo vamos a servir.

Si los deseamos podemos espolvoreamos el perejil y las aceitunas negra partidas.

4 raciones
100 g
* El % del valor diario (VD), indica cuánto contribuye un nutriente a la ingesta diaria, de un adulto medio (8400 kJ / 2000 kcal).